LILITH

Homero y Hesíodo nos describien los arquetipos con precisión y con variables, ya que no existe una sola percepción. Para comprender este arquetipo femenino, debemos realizar un pequeño viaje al pasado. 
Las divinidades femeninas fueron las primeras en desplegarse y en tener sus propios cultos. En la remota antigüedad, las evoluciones celestes y los ciclos lunares, las cosechas y su fertilidad, también la fertilidad femenina, eran temas de capital importancia, por eso, en aquellas sociedades el culto a lo femenino y lunar tenía un claro protagonismo. 

El culto a la diosa madre se suele ubicar en el Paleolítico, alrededor de 22.000 a.C. 

En la mitología sumeria, Inanna, era la diosa del amor, la belleza, el sexo, la guerra, la justicia, y el poder político, además de ser la protectora de la ciudad de Uruk. 

Inanna se convirtió en una de las deidades más veneradas del panteón sumerio, con templos en toda Mesopotamia. Posteriormente, los acadios, babilónicos y asirios, la rebautizaron con el nombre de Ishtar. Se la conocía como Reina del Cielo, y se le asociaba con el planeta Venus. Los asirios la adoraban especialmente y la elevaron a la máxima deidad en su panteón. 

En la biblia hebrea se alude a Inanna/Ishtar, que influyó enormemente en la Ashtart de Siria, 2000 a.C., y posteriormente, en la fenícia Astarté, que muy posiblemente influyo en el desarrollo de la diosa griega Afrodita. 

Hera no fue siempre el arquetipo de la mujer casada reducida al ámbito del matrimonio y de la familia, por el contrario, esta divinidad prehelénica fue adoptada por las poblaciones proto-griegas a lo largo de la edad de bronce, siendo una diosa muy vinculada con el poder real y con las ciudades micénicas. 

A lo largo de las Eras, una misma divinidad arquetipo expresa diferentes recorridos, diferentes perfiles. Cambia como cambian las sociedades y sus percepciones. Debemos poner en contexto el momento en que se define una divinidad, observar cómo evoluciona y llega a nuestro tiempo, ampliándose y matizándose. 

Y llegamos a Lilith. 

En el Génesis, 1:26:27, se dice: Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 

En este primer instante, primer comienzo hebraico, Lilith, la mujer, se percibía de forma natural y legítima como un igual a Dios, igual al hombre, dueña de sí misma, empoderada como el hombre, señora de su propio placer y de sus metas. Quizás, esta primera valoración percepción era más próxima a la edad de bronce, al concepto del culto de la diosa madre. 

Sea como fuere, el hombre debió pensar (o lo imagino), la mujer no puede ser un igual a nosotros, es muy diferente, y a menudo, no hay quien las entienda… Entonces, se reescribió la historia, se redefinió el comienzo: 

Génesis 2:18: Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él (¡Ayuda para el hombre!). 

Génesis 2:21,22,23: … Hizo caer en un sueño profundo sobre Adán… Y entonces tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar; y de la costilla que tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre; Esta es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne, esta será llamada Varona porque del varón fue tomada. 

¿Qué sucedió para que Jehová cambiase el argumento? 

(Esto es una interpretación percepción de los hombres de la época) 

Para los primeros hebreos, Lilith sería la primera mujer de la creación, pero era indomable e insumisa. La representan como mujer pecadora, símbolo del mal, con carácter erótico y lujurioso, y que lleva al hombre a la perdición. En el folclore judaico, se la cree estéril, atacando a los niños recién nacidos, y en el Talmud, se la señala como una mujer salvaje y alada de la que los hombres deben cuidarse. 

En el libro de Isaías, 34:14, se dice: Se juntarán gatos salvajes con hienas, los sátiros se llamaran entre sí; allí descansará Lilit (lamia), se hará con una guarida...

La biblia, es escrita e interpretada por hombres, es su código, y está repleta de citas machistas y misóginas. 

Deuteronomio 22:28-29. Si un hombre encuentra a una joven virgen que no está comprometida, y se apodera de ella (como si fuese una pieza de ganado), y son descubiertos, entonces, el hombre que se acostó con ella dará cincuenta monedas de plata al padre de la joven y ella será su mujer porque la ha violado. 

En la época talmúdica, la mujer respetable debe permanecer confinada en su casa. Una mujer que sale es considerada una prostituta. 

En la antigüedad, una mujer no podía ponerse encima de un hombre, sexualmente hablando, debía estar debajo, sometida, sin iniciativa.

En la edad media, a Lilith se la describe con busto femenino y cuerpo de serpiente, propiciando el mal en el mundo sin deseo y sin posibilidad de redención. 

Tenemos del texto llamado Alfabeto de Ben Sira, fechado entre el 700 y el 1000 d.C. (falsamente atribuido a Jesús ben Sira), texto que se compone de dos listas de proverbios: veintidós en arameo y veintidós en hebreo, ambos ordenados en acrósticos alfabéticos (poemas o frases que forman palabras con las iniciales de sus versos). Cada verso va seguido de un comentario hagádico (narración, discurso con inspiración religiosa). En este escrito medieval se habla sobre Lilith y sobre su naturaleza oscura y rebelde, no se sometía a la voluntad del hombre, Adán, y engendraba demonios. 

La palabra hebrea Lilith, está relacionada con el espectro nocturno o criatura nocturna, con animales nocturnos, con la lechuza. Hay quien interpreta que la serpiente que tienta a Eva puede ser el símbolo de Lilith. 

Todas estas percepciones son sin duda masculinas y propias de la época, pero recordemos que hay una primera Lilith, una que era igual a dios. Así pues, hay dos arquetipos, uno inicial y que proviene espontáneo, puro, y otro subjetivo, que proviene de los temores del hombre. 

Artemisa tiene cierta connotación arquetípica de Lilith. Hermana gemela de Apolo, ayudó a este en su nacimiento. Artemis permaneció virgen y eternamente joven. Se dice que es el prototipo de la doncella arisca y que se complace solo con la caza. Es un potente arquetipo femenino de mujer empoderada y cómoda consigo misma, que visto por los ojos de los hombres, aparece con mucho carácter. 

Leto era la madre de Artemisa, sus padres son el Titan de la inteligencia y la adivinación por las estrellas, Ceo, y la titánide Febe, la radiante, brillante y profética. Leto, se unió a Zeus y dieron a luz a los mellizos Apolo y Artemisa. 

Artemisa tiene una afinidad con Hécate, como hija o hijastra. Se la simboliza sosteniendo un par de antorchas o una llave. Relacionada con la “luz”, las encrucijadas, la magia, la brujería. En los hogares atenienses fue una diosa menor, la cual otorgaba prosperidad y protección a la familia. 

Artemis era fecunda, pero para sí misma. Era la protectora de las amazonas, guerreras cazadoras como ella, independientes del yugo del hombre: poseen su propio código existencial. 

Los arquetipos son símbolos de la propia vida. Utilizan armas, animales, gestos, trazos. Cada ser humano los percibe subjetivamente y los plasma en todo cuanto hace. 

Lilith es una energía arquetipo femenina que habita en hombres y mujeres. En estos tiempos se está expresando cada vez con más fuerza. El reino de los hombres, se siente amenazado por tal pretensión, y reacciona de forma violenta. 

ERIS

ERIS

Hesiodo en los Trabajos y los Días distingue dos tipos de Discordias: 

La primera Discordia, es hermana de Ares, dios de la guerra, también hermana de Nix e hija de Crono. Está relacionada con la competitividad que se genera cuando interactuamos con otros iguales o con nosotros mismos. 

Más que una discordia estaríamos hablando de una faceta de la acción, la competitividad, la celeridad, el ansia por trabajar. Acción proyectada en ser el mejor, el más rápido, el más elocuente, el más fuerte, el más productivo, en sobresalir por encima de los demás. 

Este tipo de arquetipo ya interactúa en el interior de Marte, sin embargo, Eris puede aportar mayor competencia e interacción. Esta discordia también puede llevarnos a envidiar y rivalizar con el contrario, a ser ambicioso y avaricioso.

La segunda Discordia se menciona en la Teogonía de Hesíodo, era la perniciosa hija de la noche, Nix. Engendró un sinfín de abstracciones: 

La Pena/Ponos, el Olvido/Lete, el hambre/Limos; el Dolor/Algos, las disputas/Hisminas, las batallas/Macas, las matanzas/Fonos, las masacres/Androctásias, los odios/Neikea, las mentiras/Pseudologos, las ambiguedades/ Anfilogías, el desorden/Disnomia, la ruina e insensatez/Ate, y los juramentos/Horcos, el cual nos atrapa en nuestras propias palabras haciéndonos su preso. 

Estas abstracciones, podríamos decir que conviven en el interior del ser humano. La discordia puede abrazar diferentes conceptos, todos ellos, generan inquietud en el interior de nuestra alma, así pues, la discordia agita el dolor y la pena. Me viene a la mente las lunas de Marte, Deimos/pánico y Fobos/temor.

Homero en la Ilíada habla también de Eris, sin mencionar su ascendencia, dice que es hermana de Ares.

Otros autores la mencionan con el nombre de Enio, para diferenciarla de Eris: discordia, insaciable en sus furores, hermana y compañera del homicida Ares… 

La leyenda más famosa protagonizada por Eris cuenta cómo inició la guerra de Troya. Tanto los dioses y diosas como diversos mortales fueron invitados a la boda de Peleo y Tetis. Solo la diosa Eris no fue invitada debido a su naturaleza problemática.

Así que Eris, en un fragmento de la Cipria (poema perdido, historia troyana), como parte de un plan urdido por Zeus y Temis, apareció en la fiesta con la manzana de la discordia, una manzana dorada con la palabra kallisti (para la más hermosa), que arrojó entre las diosas provocando que Afrodita, Hera y Atenea la reclamasen para sí, iniciándose una riña. Zeus, para no tener que elegir entre las diosas, puesto que una es su esposa y otra su hija, encargó ser juez a Paris. Entonces Hermes le transmitió al desventurado Paris, príncipe de Troya, que tendría que elegir a la más hermosa. Siendo como era la moralidad mitológica griega, cada una de las tres diosas intentó sobornarle para que la eligiera: Hera le ofreció poder político y tierras, Atenea le prometió sabiduría y destreza militar, y Afrodita lo tentó con la mujer más hermosa de la tierra, Helena, esposa de Menelao de Esparta. Siendo Paris un joven apasionado, y aunque no se sabe cuánto tiempo meditó sobre la cuestión, terminó por conceder la manzana a Afrodita, raptando luego a Helena y provocando así la Guerra de Troya.

CONCLUSIÓN: La discordia habita en nuestros corazones, la envidia, la competencia, todas las abstracciones, y estas emergen fruto de nuestros apegos terrenales, son reflejo de nuestro estado evolutivo. Es posible que se exprese de forma noble y nos otorgue gran capacidad de trabajo, que la utilicemos en nuestro favor y en el de la humanidad, pero es fácil que sintamos orgullo por lo que hacemos, volviéndonos egoístas y recelosos. 

El arquetipo de Marte contiene este amplio espectro de posibilidades/abstracciones, pero Eris va a matizar los acontecimientos a un nivel global. 

CARICLO

CARICLO 

Tanto Cariclo como Quirón se relacionan con el futuro, presente y pasado, con el Tiempo, y también, con la sabiduría y el conocimiento. 

Existen dos versiones destacadas en la genealogía de Cariclo, en una es hija de Apolo, dios de la armonía la belleza y de la inspiración profética, y en otra, es hija de Océano, deviniendo en ninfa. 

Existe una tradición, explicada por Apolodoro y Calímaco, que relata que Cariclo era una de las compañeras preferidas de Atenea, diosa de la sabiduría. Cariclo, estaba casada con Everes, y ambos tuvieron a Tiresias. Un día que la diosa Atenea y la ninfa Cariclo se estaban bañando desnudas en la fuente Hipocrene, en el monte Helicón, Tiresias, que cazaba por allí, vio desnuda a la diosa Atenea, por lo que ésta lo cegó inmediatamente, ya que sin su consentimiento él no podía verla. Cariclo protestó, y entonces, Atenea concedió a Tiresias otras virtudes: Le dio un bastón de cornejo para que pudiera dirigir sus pasos igual que si tuviera vista, y purifico sus oídos para que pudiera entender el lenguaje de los pájaros y obtener así el don de la profecía. En este relato, se nos señala que las virtudes más finas que existen en nuestro interior deben ser cuidadas, preservadas de lo burdo, de lo grosero, y que en ocasiones, se exteriorizan a través de herramientas. 

Según Píndaro, Cariclo se casó con Quirón, siendo la responsable de la crianza de Jason y de Aquiles con la ayuda de Filira, madre de Quirón. 

Cariclo y Quiron tuvieron varios hijos, destacando Ocírroe, quien nació junto a un río de corriente rápida. También poseía el don de la profecía, revelando secretos a su padre y a Asclepio. 

Llegados aquí, tenemos a Caricló como una ninfa que tiene cuidado sobre héroes habilidosos y que triunfan en sus gestas, también, se relaciona con la profecía, el cuidado de enfermos, y el descubrimiento de cosas relacionadas con la medicina. 

Quirón es el centauro más sabio, posee un conocimiento excepcional, y Cariclo también interactúa en esa dirección, pero quizás de forma más intuitiva y proyectada en lo futuro, trayendo al presente conocimientos que nos pueden ser muy útiles. 

QUIRÓN

QUIRON 

Nyx es la primera la diosa protogénica de la noche, y Erebo, el dios protogénico de las tinieblas, y estos, engendraron a Éter, la Luminosidad, y Hemera, el Día. De este “principio” primordial, nace Urano, personificación del cielo fecundo, y Gea, la Tierra, como elemento primordial de donde surgirán todas las razas divinas. 

De Gea y Urano nacen los Titanes y las Titánides, destacando el papel que juegan un par: Rhea, responsable del fluir de las cosas en el reino de Crono, y el propio Crono, el cual es el más pequeño de los hijos de Urano y personificación del Tiempo: nuestra dimensión. 

Esta introducción señala varias cosas, pero hay un par de relevantes: Crono y Rhea dan inicio al Espacio Tiempo, la delimitación de las cosas, y he aquí que es donde estamos. 

Otra cosa que nos dice este breve despliegue, es que la diversidad nace de un origen sin forma, y que cuando este se presenta, poco a poco se va perfeccionando, como un contrato que ya es legal y firme. 

El pequeño de los Titanes, Crono, junto con su hermana Rhea, están a punto de dar inicio a la diversidad olímpica. 

NACIMIENTO DE QUIRÓN. Quirón es hijo de Crono, y de Filira, ninfa e hija de Océano, el gran río que circunda la Tierra y de dónde nacen todos los ríos, nubes y corrientes de agua. Así pues, Filira es una expresión fértil y fecundante del elemento acuoso, es jovial y alegre. Para copular con Filira, Crono se transforma en caballo (animal superior asociado con la tierra, la libertad, la majestuosidad, la determinación y el coraje, también el trabajo y la resistencia. 

Cuando Quirón nace, para sorpresa de Filira, posee doble naturaleza, es un centauro. El cuerpo de hombre se vincula con lo divino, y el cuerpo de caballo con lo terrestre y humano. Recordemos al centauro de Sagitario, que tiene un afán por elevarse por encima de lo instintivo y abrazar los ideales superiores. 

VIDA DE QUIRÓN. No descuidemos un importante detalle: Quirón es hermano de Zeus y de los olímpicos, es inmortal. Quirón vivía en un monte y en una cueva: el conocimiento, preservado, protegido. Quirón era prudente y sabio, buen amigo de los hombres. Ayudó a Peleo, con quien tuvo varias andanzas, y este, le confió a su hijo para que le adiestrara, el gran Aquiles. 

Quirón educo al hijo de Apolo, Asclepio, dios de la curación y la medicina. Se dice, que incluso el mismo Apolo recibió lecciones de Quirón. 

La música, el arte de la guerra, la caza, la ética, la medicina, la cirugía, eran algunas de las  habilidades de Quirón. 

LA HERIDA. Quirón tenía un buen amigo, Heracles, Hércules. Los relatos de este héroe nos explican al detalle el devenir que tiene un ser humano encarnado, y en cómo se deben superar los retos y obstáculos que se presentan en la vida. 

En una de esas andanzas, luchando ambos contra unos centauros salvajes e instintivos, Hércules hirió accidentalmente el hijo de Crono, Quirón, en una rodilla. La herida era incurable, y  señala la humanidad que poseemos y el riesgo que existe en la lucha contra los instintos. La rodilla, símbolo de Crono, Saturno, nos recuerda que en toda batalla interna puede haber consecuencias, pero estas, no son insalvables. 

Muerte de Quirón. Después del accidente, se volvió a retirar a su cueva: el conocimiento y la sabiduría se oculta y se recoge. Prometeo, primo de Zeus, era según algunas versiones creador de los hombres, moldeándolos con arcilla, según otras, ayudaba a la humanidad y era su protector. Era astuto y también adivino, llegando a engañar al mismísimo Zeus en varias ocasiones: robando el fuego del Sol, o quizás fue de la fragua de Hefesto. Castigado por Zeus, lo ató a una roca, y fue liberado por el propio Hércules. Prometeo, al conocer el mal de Quirón, le ayudo e intercambio su mortalidad por la inmortalidad del centauro, y así, pudo descansar definitivamente de su propia guerra. Que Prometeo sustituya a Quirón es una prolongación y presencia de este último. Ambas divinidades comparten un vínculo. 

CONCLUSIÓN. Quirón es sabiduría innata, conocimiento superior, y este, se debe discriminar: no des perlas a los cerdos. 

HIGÍA

HIGÍA 

De su nombre proviene la palabra higiene. Se la solía representar como una mujer joven, de pie, coronada con una rama de laurel, vestida con una túnica ligera y dando de beber a una serpiente de una copa que llevaba. Estos atributos fueron adoptados más tarde por la diosa de la curación galo-romana, Sirona. 

Se trata de una de las hijas de Asclepio, dios de la medicina (fue instruido por Quirón.) 

Cuenta la leyenda, que Asclepio ayudó a una serpiente (símbolo de la transformación y la regeneración, también de lo que es cíclico y eterno), y como agradecimiento, el reptil le lamió el oído, compartiendo con el dios todos los secretos de la medicina y otorgándole poderes curativos. 

Zeus, temeroso de que Asclepio hiciera que los humanos se volvieran inmortales, lo mató con un rayo: con este gesto, Zeus consagra la sabiduría de Asclepio y la hace sagrada, eterna, trascendente e iluminadora. 

A partir de ese momento, se construyeron templos en honor a Asclepio, en donde aparecían serpientes que aparentemente estaban muertas, pero que cuando se las recogía, volvían a la vida. Esto hizo creer que los poderes de Asclepio eran los que hacían volver a la vida a los reptiles, y por ello, las serpientes se convirtieron en la cultura occidental en un símbolo de curación, muy relacionado con la medicina: "Lo que mata cura". 

Higía y Panacea eran las hijas favoritas de Asclepio. Panacea, curaba mediante recetas perfectas de hierbas que permitían sanar cualquier enfermedad. De ahí deriva la palabra Panacea para referirse a todo aquello que soluciona o cura enfermedades. 

En el otro lado, estaba la diosa Higea, cuyos dominios estaban relacionados con la higiene y la limpieza (el cuidado y la atención). 

Apolo, el padre de Asclepio, se le relaciona con la luz de la verdad, protege esta virtud desde lo alto de los cielos (divinidad solar). También, se le vincula con la muerte súbita, las plagas y las enfermedades, y con la curación y la protección de las fuerzas malignas: la luz en contraposición a la oscuridad, la sabiduría opuesta a la ignorancia. 

Higía, al acompañar a Panacea, expresan un arquetipo que pone en valor el cuidado, tanto físicamente como del alma. En ocasiones, la curación sucede de forma súbita (el rayo de Zeus). 

Higia se relaciona con profesiones relacionadas con la salud, la medicina, terapias alternativas, holísticas, y en un sentido más personal, señala la manera que tenemos de cuidarnos, de cuidar a los demás, una actitud protectora. 

CERES, DEMÉTER

CERES, DEMÉTER 

Adorada muchísimo antes que la llegada de los olímpicos: ver misterios eleusinos. 

Deméter, Ceres, señala nuestra habilidad para gestionar los recursos propios, nuestros frutos, y distribuirlos, compartirlos con los demás. Esta manera de interactuar la relaciona con el arquetipo de Virgo. Al hilo de esta interacción, no solo nos señala a nosotros como maestros en este menester, sino en cómo podemos enseñarlo y compartirlo con los demás. 

Deméter está asociada con el arquetipo de su hija, Perséfone (ver mito con Hades), quien permanece una parte del año oculta a los ojos del mundo, para luego manifestarse poderosamente. Esto significa que se relaciona con capacidad de análisis y planificación sobre lo que es material, los frutos, las creaciones, las limitaciones, la estructura, tener conciencia de todo ello. 

Ceres, simboliza el trigo, la cosecha, los ciclos de la naturaleza, la abundancia o escasez, nos conecta con el obligado mantenimiento de nuestra realidad encarnada, su cuidado. Al mismo tiempo, es una energía maternal, lunar, protectora. 

YIN YANG 

El principio Yang es expansivo, dinámico, centrífugo, se asocia con el pleno día, el calor, lo vistoso y palpable, con el Sol, y el principio Yin, con lo receptivo, centrípeto, reflexivo, la noche cerrada, con el frío, lo que está oculto, con la Luna. 
Al visualizar un yin yang, la parte clara será la porción yang, y la parte oscura la porción yin. 

Primera Apreciación: Para empezar, el símbolo refleja la existencia de dos formas o principios: día-noche, masculino-femenino, frío-calor, bien y mal, etc. Los ciclos de la Luna, los ciclos menstruales, las mareas, son solo algunas correlaciones con este símbolo. 

Segunda Apreciación: Pero el símbolo contiene en sí mismo un puntito en cada porción, y esto nos sugiere que en cada manifestación se encuentra la semilla de su opuesto. Nada es completamente blanco o negro, por muy oscuro que parezca. 

Tercera Apreciación: El dibujo está trazado en una forma ondulada: el movimiento es sinuoso, oscilante, cambiante, nada es estático, existe movimiento. Nada dura eternamente, tarde o temprano cambia. 


Cuarta Apreciación: El dibujo sugiere persecución, una fase persigue a la otra, de hecho, nos hace contemplar cierta superposición de fases: el final de una porción coincide con la gran masa de la otra porción. Superposición cuántica. 


Quinta Apreciación: Si seguimos observando el dibujo, parecen como dos seres, como dos gemelos que están abrazados de manera inversa: los opuestos se tocan. El principio y el fin de las cosas albergan la misma naturaleza, comparten un propósito. 


Sexta Apreciación: En el gráfico hay 8 dibujos del yin yang, si observamos el 1 y el 2 comprobamos que el sentido del movimiento es distinto, es decir, un yin yang expresa evolución (1) y el otro involución (2), materialización densificación o sublimación transmutación. El movimiento tiene dos opciones iniciales. 


Séptima Apreciación: Los ocho gráficos nos expresan la predominancia de una fase u otra, incluso un aparente equilibrio entre las partes. Según como dibujemos el símbolo espontáneamente, así interactuamos con el principio, al igual que con la escritura, expresamos una realidad espacio temporal. 


Octava Apreciación. Si observamos con más detenimiento una sola fase, podemos establecer como tres partes, la inicial y más grande, una intermedia y mediana, y la más pequeña y final, esto nos sugiere e introduce en el principio de los Tres Ritmos, Cardinal expansivo, Fijo constante, y Mutable cambiante. 


Experimento: todos tenemos el símbolo en la mente, podéis decirle a alguien que lo dibuje sin más, y luego, analizar que expresa. 

ASTROGRAFÍA, Introducción al símbolo.

La grafología investiga las particularidades de la letra de una persona con el fin de identificar sus características psicológicas. La Astrografía lo abarca todo, nosotros y todo cuanto nos rodea. El universo es un símbolo, un grafismo con infinidad de lecturas. 

Un bosque, un brócoli, una nuez, una piedra de río, una puerta envejecida, la arena que levanta el viento… todo es simbólico, todo contiene una energía en su interior, una emoción, un halo de vida recorriendo sus moléculas. 

Nuestra época está en plena eclosión, escritura, comunicación, las percepciones que nos rodean, la identidad de género, todo se está abriendo sin cesar. La @, las abreviaciones en los whatsapp, los emoticonos, todo este aluvión de símbolos y más símbolos no ha hecho más que empezar. 

Pero todo tiene un principio, un origen. 

La frase:

“Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”, 

Expresa esa realidad que está en todas partes.  Cada ser humano es una singularidad, algo único y exclusivo, su cara, la forma de su cráneo, las manos, su cuerpo, la escritura, el tono de voz... ¿Acaso creéis que todo eso no tiene una correspondencia con su carácter y manera de ser? 

Veamos algunas particularidades de los grafismos: 

El círculo: Es el símbolo del infinito, también, de aquello que es cíclico, como el ouróboros inmortal :la serpiente que se muerde la cola, o quizás que se la tapa. Se relaciona con el principio antes de la creación, cuando aún no había adjetivos. 

El Punto: Es la manifestación, la afirmación, la presencia. Cuando pones un punto en tu firma, es toda una declaración de intenciones. Hay puntos tenues, casi imperceptibles, y otros que perforan el papel. 

Un trazo horizontal: Una línea horizontal se relaciona con lo que es pasivo, receptivo, a la espera. Estable y fértil. 

Un trazo vertical: Es un principio activo, que desciende y fecunda. Es dinámico. 

Una cruz: De cruces hay muchas, básicamente, expresa la materialización de algo, concretación. Si el trazo horizontal está elevado, expresa elevación y sublimación de la materia, en cambio si se encuentra abajo, es la densificación y cristalización de la misma. 

El espacio: En una hoja de papel en blanco, la parte izquierda se relaciona con nosotros, el yo, el pasado; la parte derecha se relaciona con los demás, el entorno, con las limitaciones; la parte superior del papel se vincula con las aspiraciones, la realización; y la parte inferior, expresa las raíces, la profundidad que hay en nosotros, nuestra base. 

Experimento: Dale un papel en blanco a alguien y pídele cualquier cosa, un dibujo, que escriba una frase, que firme, o que haga varias cosas en el papel. Luego analiza lo que ves en función las pautas iniciales de astrografía. 

SÍMBOLOS

Todo cuenta, todo nos habla y nos dice algo. No hay detalle que deba pasar desapercibido. 

...Estamos en una entrevista, llevamos nuestro mejor reloj, nos sentamos cómodamente para infundir confianza y seguridad… Hemos elegido meticulosamente la ropa, y hemos practicado una y otra vez lo que vamos a decir… Lo tenemos bien ensayado. De repente, entra un trabajador con una pesada caja, haciendo esfuerzos para no perder el equilibrio… 

¿Y nosotros, qué hacemos? 

Tarde o temprano, bajaremos la guardia y seremos nosotros mismos. 

Tarde o temprano, en la empresa se darán cuenta de quienes somos en realidad. 

Tarde o temprano, nuestra pareja descubrirá todos los traumas que arrastramos. 

Todo esto es inevitable. 

Un símbolo expresa un propósito, confirma una realidad, así de simple. 

Un Símbolo puede ser temporal, para una determinada oportunidad u ocasión, y luego, se guarda en el cajón. 

En un proceso de coaching astrocoach, todo cuenta, sobre todo, los pequeños detalles, los visibles, y los invisibles. Muchas veces, decimos mucho sin decir nada, y otras tantas, se pueden descubrir cosas “revisando el forro de nuestras ropas”. 

Esto se hace con un único y exclusivo fin, ayudar a concretar y conseguir el objetivo deseado.
 

Este post pone en valor hasta los más insignificantes detalles, pero podemos decir que, los logos, suelen ser sencillos y al mismo tiempo encarnan un claro propósito. La simplicidad es muy importante. Por eso, el coach, debe ser contundente y al mismo tiempo versátil con todo. 

En el campo de la observación, la oportunidad sólo favorece a la mente preparada”. 

Luis Pasteur.